domingo, 7 de diciembre de 2014

ROSAS MARCHITAS

ROSAS MARCHITAS

Para los amores marchitos, están aquellas rosas sin amor. Así que, ¿Por qué no llevar rosas muertas y flores marchitas a un funeral?

Cuando Camilo la vió, se enamoró de ella; pero no de su físico, se enamoró de su alma. Se enamoró profundamente, como nunca se enamoraría de nadie.

Ambos estaban en una prisión, pero es muy distinta una cárcel a una celda emocional; ellos dos son y eran tan distintos que nadie jamás podría llegar a tener una conexión tan estrecha y casi íntima con nadie. A pesar de que jamás se vieron más que sus simples y comunes rostros sabían, y con mucha razón, que cada uno estaba desnudo frente al otro; sus miedos, esperanzas, ilusiones y sueños eran compartidos, eran uno solo divido en dos. Ella era tan dulce, tan tierna, tan humana y él era un desgraciado, era tosco, salado, el defecto de la familia y la sociedad. Se conocieron de una manera extraña; hablando de su religión, ella era tan cristiana y él era tan él.
Después de eso, vivieron toda una vida juntos…

A las 7:30 am de un sábado de noviembre, Vanessa se despertó en la habitación de su apartamento, al lado izquierdo de su cama doble. Al girar su cabeza, se dio cuenta que su esposo no estaba junto a ella, en un acto perezoso se levantó de su cama y con tres zancadas largas y lentas llego a la puerta de su habitación y desde allí escucho un leve tintineo entre un poco de metal y unas tazas de porcelana. Al acercarse a la cocina encontró a Camilo tomando su sagrado café matutino antes del desayuno, ni siquiera lo saludó, simplemente se recostó junto al marco de la puerta de la cocina mientras inhalaba ese fuerte y agradable aroma del café que su esposo estaba tomando.

-es una agradable mañana- dijo ella.
–todas lo son – respondió sin cuidado Camilo.
–sí, tienes razón. ¿Qué harás hoy? –
–bahhh, resolveré un par de negocios – respondió el mientras terminaba su café y dejaba su pocillo y su cuchara sin lavar en el lavaplatos como todas las mañanas para que aquel Vanessa se ocupara de ello. Acto seguido le dio un beso en la mejilla a su esposa, entonces salió de su casa sin arreglarse y con la misma ropa del día anterior, ya que, pensaba que nos vamos tal y como llegamos así que no hay necesidad de vestirnos distinto para el día de nuestra muerte; esa fue la última vez que Vanessa vio a con vida a su esposo. Ese mismo día aquella mujer se quedó en su casa viendo un poco de televisión y leyendo un par de revistas sin saber que en pocas horas recibiría una llamada de la policía diciendo que esposo había muerto ese mismo día por dos disparos en su abdomen producto de un ajuste de cuentas; ella había esperado tanto tiempo esa llamada que ese día simplemente no la esperaba.

Después de terminada esa llamada miro hacia su ventana, era un día bastante caluroso así que, tomo todas sus flores, en especial las rosas y las saco de sus floreros para ponerlas al sol. Seguido de esto, miro hacia el infinito y se dio cuenta que desde ese día en adelante seria para siempre viuda, su media naranja se había podrido y tendría que seguir sola. Ella no derramo una sola lagrima por él, no sintió la necesidad y mientras que estaba en su tiempo de ¨luto¨ fue a la peluquería y se cortó el cabello un poco más arriba de los hombros ya que, vio como un insulto llegar al velorio de su difunto esposo con el cabello largo. Mientras escuchaba la tijera cortando y dividiendo sus bellísimas canas solo pensaba en cuanto tiempo había sido feliz sin ser feliz, de cómo había vivido un amor sin amor, de que ellos dos ya no se amaban.

No se amaban no porque  pelearan mucho, porque la situación era difícil. NO, ellos ya no se amaban porque no peleaban, porque su relación era muy monótona, su situación; muy sencilla. Simplemente, su amor se había extinguido y eso la llenaba  de remordimiento pero, ¿ya que podía hacer? Sin darse cuenta el peluquero había terminado su trabajo, ella pagó lo que debía pagar por el trabajo hecho. Acto seguido y por medio de ciertos contactos y toda una vida de experiencia se compró un revolver y seis balas. Hecho esto, volvió a su casa; al ver su reloj se dio cuenta que eran más de las 10:00 pm estaba cansada y se acostó en su cama recién desocupada. El aroma de Camilo seguía impreso en las sabanas, el velorio seria el día siguiente a las 11:00 am aproximadamente así que solo tenía que dormir. Sabía que tendría insomnio por lo tanto tomó sus pastillas para dormir y durmió hasta las 6:00 am.

Ese día no tendría pereza así que, fue a la cocina y se sirvió un desayuno simple estaba bastante deprimida así que ni siquiera probó su comida, busco sus flores, las que había dejado en la ventana, se bañó y se dirigió a su closet totalmente desnuda;  se vistió con la ropa más oscura que encontró y busco  su bolso negro. En el guardo todo lo que necesitaba incluyendo su revolver nuevo con sus balas puestas, tomo su ramo de flores muertas y hecho una última mirada a su apartamento para ver que se le olvidaba, al no encontrar nada. Fue al velorio del hombre que en vida era su esposo, al salir a la calle pidió un taxi y llego en 45 min. Pagó la carrera, entró al sitio funerario y vió su reloj, eran las 10:00 am le indicaron que estaría en el salón seis, al entrar en el mencionado lugar se encontró con varios de los amigos de Camilo, familiares, conocidos etc. al ver que Vanessa había entrado, todos se levantaron se sus asientos, la abrazaron y le dieron sus más sentidos pésames ella los recibió con toda la amabilidad que se puede imaginar cuando termino eso eran las 10:30. El cajón con el cadáver de Camilo estaba en la mitad del salón. Ella se dirigió a él y lo vio, estaba pálido, tenía los ojos cerrados y sus labios quebrados, se podría decir que tenía el ánimo de un cadáver…

Ella se entristeció profundamente al verlo ahí y saco su revolver recién comprado. Lo cargo y apunto hacia el cadáver y le grito "¡¡maldito, ¿Por qué no me amaste con fervor!!" Y le descargó dos disparos en el pecho. El vestido del hombre se agujereo y no derramo una sola gota de sangre de su frio, herido y drenado cuerpo; los demás presentes estaban horrorizados y salieron de la salón seis gritando de horror y temiendo por sus vidas, Vanessa no los volteó a mirar, seguía observando el cadáver con lágrimas deslizándose por sus mejillas y le gritaba ¡¡¿Por qué dejaste que te asesinara otro? ESO DEBIA HACERLO YO!!!  Y dejo caer sus rosas marchitas al suelo mientras le propinaba otros dos disparos, esta vez en el cuello y un fluido negro se derramo por uno de esos agujeros de bala. Le seguía gritando ¡¡MALDITO IMBECIL, MALPARIDO, DESGRACIADO, HIJO DE PUTA, AHORA ME OBLIGAS A VIVIR INFELIZ, IGUAL QUE TODOS ESTOS AÑOS DESDE QUE NOS VOLVIMOS RUTINA!! Y le dio un disparo en la frente, luego, ya en susurros para ella se dijo a sí misma. –no importa, yo te acompañare- dicho esto apunto el revolver a su propia cabeza y disparo su ultimo tiro…

Apenas la bala entró en su cráneo se despertó en su cama, bañada en sudor por el mal sueño y al ver al lado derecho de su cama, la encontró vacía y escuchaba sonidos en su cocina, esta vez no eran leves tintineos. Al acercarse a la cocina encontró a Camilo haciendo el desayuno y mientras que el seguía con sus preparaciones sintió la presencia de Vanessa en la cocina y sin girarse le dijo: -buenos días, mi cielo- ella se extrañó y se dio cuenta que en el lavaplatos no estaba el pocillo y la cuchara, ese día no había tomado su café diario entonces ella se dió cuenta de que esa mañana sería diferente y desde ese día en adelante todas lo serian.  Salió de la cocina, cambió el agua de todos los floreros de su casa y regó todas las flores de su jardín. No quería que sus flores se murieran o se marchitaran, en especial las rosas, que para ella significan amor. Terminado esto, una idea cruzó su cabeza: ¨Seguro el habrá soñado lo mismo o al menos, algo parecido¨ pero eso nunca lo confirmaría pues no estaba dispuesta a preguntarle, solo le pregunto el día y el sin distraerse de lo que él hacía le dijo: -es sábado de noviembre, mi vida-.

FIN.

jueves, 30 de octubre de 2014

NOCHE DE HALLOWEEN

Noche de Halloween.

Es Halloween. Miles de niños inocentes saldrán esta noche a pedir dulces y caramelos, que maravilla!! Pero mientras que los pequeños piden dulces con sus padres y hermanos o hermanas mayores, otros cuantos curiosos se pondrán a prueba con los rituales satanistas, tabla ouija y demás.

Ahora, expondré una historia en donde solo el lector podrá decidir si es o fue cierta o no… divertirnos ahora será prioridad…

1 noviembre.

-hijo de puta- repetía Gabriela mientras se retorcía de dolor en un potrero totalmente desnuda, después de que un bastardo la lastimara y la hiciera un poco más mujer a la fuerza, la había drogado en un bar del centro de Bogotá. Luego, aquel tipo cargo en sus anchos y fuertes brazos a Gabriela hasta su camioneta y después de llevarla hasta el otro lado de la ciudad, con un salvajismo animal había expuesto toda la desnudez de Gabriela. Y el, sin más compañía que la de la noche, que de una manera morbosa e indecente los acompañaba. Aquel hombre, no solo la había drogado, la había desnudado y también introducido su miembro por todos los lugares que  el pervertido lector haya de imaginar, había disfrutado de ella con un desenfreno animal y explorado más lugares de ella que cualquier hombre en la vida de Gabriela.

En tal situación, se despertó Gabriela dos horas después con cierto sabor amargo en su boca y un ardor intenso e indescriptible en la boca de su ano y un líquido rosado por la mezcla de sangre y semen goteaba lentamente por su vagina. Y casi sin poderse mover al ser su brazo izquierdo su único miembro intacto después de semejante barbarie. Se sentía mareada y apenada por su desnudez sin embargo, se sentía miserable, inútil, e insignificante por los sucesos transcurridos dos  o tres horas antes de despertar.

Como pudo se arrastró hasta la entrada de aquel potrero y antes de encontrar la civilización o lo más cercano a eso, se vio a sí misma en el suelo boca abajo, dejando que el pasto tuviera el más íntimo contacto con su sensible piel y que la madrugada; antes de amanecer, pudiera ver su espalda desnuda, tan limpia, tan íntima y por la que caía su cabello oscuro y se deslizaba por el césped como si de un espectro se tratara, podía sentir lastima y compasión por su golpeado y amoratado cuerpo. Sentía lastima al verse a sí misma en ese estado. Sentía rabia por ser tan provocativa, por tener el cuerpo de una diosa, un culo enorme, un busto bastante voluptuoso y una figura angelical. Se sentía culpable, hasta cierto punto y tan solo se siguió arrastrando por el verde y sucio césped, todo esto, antes de escuchar a los pájaros cantar como parte del amanecer; había logrado ver unos cuantos edificios de no más de 20 metros y probablemente sería domingo ya que no escuchaba la algarabía de los niños cuando entran a estudiar de lunes a viernes y otros pocos los sábados. Ella no sabía que día era, así que fue entendible creer que había sido maltratada por simple gusto, en esos momentos ella no pensaba en nadie más,  solo en ella. Había olvidado por completo a sus padres, a su hermanito menor y a sus vecinos, solo pensaba en cómo salir de allí y en lo que le habían hecho… entonces pidió ayuda al primer muchacho de tal vez 20 o 22 años de edad que vio…

Ahora para seguir con el hilo de la historia debemos devolvernos unas cuantas horas del día anterior.

31 de octubre. 7:15 pm

Se fue el sol y llego la noche, el pequeño Tomas sale a pedir dulces con su hermana mayor; Gabriela. Ellos están disfrazados acorde a dicha festividad. Tomas de siete años esta disfrazado de aquel vigilante nocturno, Batman, y Gabriela buscando hacer el dúo perfecto para Tomas a pesar de tener 21 años se disfraza de Gatubela. Tomas se ve como un Batman más de los miles de hombres murciélago de toda la ciudad en cambio Gabriela con su disfraz apretado, sensual y un poco corto en ciertos lugares hace que todas las Gatubelas de la ciudad se parezcan a ella y la envidien. 7:15 y ambos están listos para salir, sus padres también están disfrazados aunque estos, a diferencia de sus hijos van para una fiesta a la que habían sido invitados. Así que prácticamente toda la familia salió al tiempo. Drácula con Cruela de Vil salieron aproximadamente a las 7: 20 de la noche, los muchachos a las 7:30 y mientras que el señor y la señora García toman un taxi, nuestros niños van a pie a recorrer unas cuantas cuadras con sus calabazas en mano.

Al otro lado de la ciudad dos grupos distintos de jóvenes están aburridos de pedir dulces, uno de los grupos compuesto por siete muchachos entre los 18 y los 25 años; marcos, francisco, Hugo, pablo, Guillermo, Isaac y Kevin se entretienen con los rituales satánicos, pues obviamente son satanistas y que mejor día para un poco de maldiciones y brujería que el sabbath satanista o dicho de otra manera el día 31 del mes de octubre en el cambio de estaciones y cada vez más cerca de la media noche.

El otro grupo es más simple: cuatro muchachos entre los 17 y 20 años, Adrián, Lucas, Antonio y benjamín se entretienen jugando con la tabla ouija, simples adolescentes, novatos, pervertidos y asociales.

Mientras que en el barrio de nuestros dos muchachos no les ha ido tan bien con la recolección de dulces, no están preocupados, tienen tiempo hasta  de sombre pues el reloj da las 7:45 así que siguen caminando y sin saberlo se acercan cada vez más a nuestros amigos satanistas. Pero ¿Qué importancia ha de tener? Pues claro, de todos los muchachos y muchachas de esa zona ¿por qué elegirlos a ambos?

31 de octubre 8:15pm

Los padres de Gabriela y Tomas ya han llegado a la fiesta, se divierten; bien por ellos…
Nuestros pervertidos de la ouija siguen con su estúpida costumbre de todos los años, se entretienen, nada especial en ellos…

Nuestros satanistas, se alistan para sus rituales, nada debe salir mal. Ya tienen sus animales negros, un altar para sus dioses y demonios y solo les falta algo, ¿Qué será? Tres de los muchachos: francisco, Guillermo e Isaac se paran frente a la puerta del lugar en el que están a regalar dulces a los niños que pasan, que amables…

Nuestros niños  García, tan inocentes y frágiles  siguen con sus dulces…, interesante y simple labor la de ellos ¿no cree querido lector?

31 de octubre 8:30pm

Bueno, querido lector, ya es momento de interesarnos… intentare ser breve.

Los satanistas que están frente a la puerta tienen una misión específica: debido a que son los más fuetes o los más robustos de todos los que están allí, deben permanecer alerta. Cualquier imprevisto definirá el éxito  fracaso de dicho ritual, en caso de fallar. Deberán esperar otro año, que mal. Su misiones capturar a una mujer, adolescente o adulta eso es lo de menos más un niño pequeño o una niña pequeña.

Desgraciadamente falta poco para dejar de recoger dulces para Gabriela y Tomas por dos razones… no saben lo que les espera y aparte de eso dentro de poco deberán volver a su hogar, se hace tarde…

31 de octubre 9:00pm

La noche va a acabar. Y los expertos en pirotecnia lo saben, así que están a punto de dar el mejor show de fuegos artificiales que se haya visto en los últimos 30 años.

Comenzó el show, una ráfaga de fuegos toma el aire de la noche. En un instante convierte la noche en día. Es precioso, maravilloso, trágico. Todos los transeúntes que tengan la capacidad de verlos solo giran sus cabezas para verlos, están complacidos y no perderán mucho tiempo, los tenderos salen a verlos. Las personas en sus casa de asoman a ver un espectáculo en el cielo nocturno de por lo menos media hora, cada quien se hace en donde le dé la gana para verlos bien, unos cantos sacan su cámara y los graban, Gabriela toma a su hermano de la mano y también los mira desde el lugar en el que esta, no le importa su posición o quien la rodea, solo se interesa en las estrellas fugaces fabricadas por chinos cerca del siglo IV. Pobre, no se da cuenta que a su lado derecho esta una familia a casi 200 metros de distancia, a su lado izquierdo no se ve ni un alma. Mucho menos al frente pero, detrás de ella está tres jóvenes robustos con bolsas de dulces baratos en sus manos que rápidamente guardan en su bolsillo y sacan una botella café y dos pañuelos. Uno de ellos abre la puerta del garaje, los otros dos. Les dan una muestra gratis de una nueva fragancia especializada para el crimen, se llama escopolamina. Después de esto la entran a la residencia sin que aquellos muchachos puedan oponer resistencia… un trabajo perfecto, aún no han acabado los fuegos artificiales y nadie se percató de que en esa calle habían más personas.

31 de octubre 9:45pm

Los fuegos artificiales ya han acabado, no hay complicaciones. Los estúpidos con su ouija preguntan cuándo dejaran de ser vírgenes la tabla les responde ¨mañana¨ los muchachos lo toman como una ofensa o una ironía de parte de su juego e ignoran tal respuesta. Luego, preguntan otra desfachatez así y la respuesta de la tabla es: ¨hoy no, consíganse una novia¨ esa respuesta los molesta y dejan de jugar… al final están satisfechos, pues no estaban aburridos.

31 de octubre 10:15pm

 Los de la ouija ya están dormidos en sus casas correspondientes…  Gabriela y Tomas están totalmente desnudos. A diferencia que Gabriela está limpia, y amordazada en el suelo de la habitación. Tomas está un poco sucio pero de todas maneras está desnudo aunque sigue inconsciente (al igual que su hermana) sobre una mesa circular con una estrella invertida dibujada en ella… el señor y la señora García están borrachos pero se divierten y no creen que nada malo este pasando.

31 de octubre 11:00pm

Comienza el ritual… los muchachos (Gabriela y Tomas) siguen inconscientes. Los satanistas hacen sus rezos extraños y comienza la ofrenda: asesinan a un gato negro y con su sangre dibujan en el abdomen de Tomas una estrella invertida, luego con una daga bañada en sangre de una gallina meramente negra combinada con la orina de una prostituta, símbolo de complacencia carnal, y con ella le atraviesan el abdomen al pobre niño, muere al instante.
Después de esto, hacen todo tipo de porquerías con la sangre, el cuerpo y los intestinos de
Tomas…

Desgraciadamente el señor y la señora García se dirigen a su casa en un taxi. Mala suerte, el taxista, un idiota de uno en un millón que aprovecha que están borrachos y les quita todas sus pertenencias, luego abusar sexualmente de la Sra. García o Cruela de Vil aun… al final, cerca de las 11:45 pm el taxista los asesina, y los arroja a el rio Bogotá sin remordimiento alguno… luego vuelve a su ¨trabajo¨ en busca de más borrachos.

31 de octubre 11:59pm - 12:00am

Después de que han asesinado a Tomas; se dirigen a Gabriela que yace inconsciente, indefensa en el suelo y quieren satisfacer sus deseos carnales. La violan, torturan y golpean entre esos siete imbéciles que no saben nada ni de ideología, ni de filosofía satanista, solo son simples delincuentes…

1 de noviembre 1:00am

Uno de los satanistas, Isaac para ser especifico toma los cuerpos y una pala y acompañado de pablo atraviesa gran pate de Bogotá y allí entierra a Tomas y después de semejante esfuerzo en hacer una tumba de por lo menos 4 metros bajo tierra están cansados y dejan a Gabriela a la deriva sin darse cuenta que sigue viva.

Haciendo un recuento de todo:
El juego de los 4 asociales termino y están profundamente dormidos.
Los padres de Gabriela y Tomas descansan en el fondo del rio Bogotá junto a la basura de la gente irresponsable y los desechos naturales de todo ser humano y todo animal. Se podría decir que nadan con la corriente.
Tomas está muerto por aquel ritual satanista y yace en el fondo de una tumba recién cavada… en el mismo potrero en el que esta Gabriela.

1 de noviembre 4:30 am

 Gabriela despierta en aquel potrero confundida y desorientada por la droga suministrada, no sabe qué día es y cree que fue violada en una fiesta con sus amigas hace un mes en un bar… pobre mujer, sin familia, casi sin vida y sin dignidad. ¿Aún puede perder algo más?... si…

1 de noviembre5:00am

Un muchacho que nunca había visto a Gabriela ni había tenido nada que ver con ella hasta ahora la encuentra allí y en gemidos sin saber si provenían de su boca, de su cuerpo o de su alma la escucha decir…-por favor ayúdame- el muchacho la ve en ese estado y toma su celular sin dirigirle la palabra pero sin quitarle la mirada a la pobre moribunda que yace a unos metros cerca de el… su voz suena junto al auricular de su teléfono…- Adrián, dígale a Antonio y a benjamín que nuestra tabla ouija tenía razón- al instante cuelga y agarra de la muñeca a Gabriela, la arrastra de nuevo a el potrero y allí mira la desnudez y la belleza de Gabriela que al instante aquel simple adolescente, novato, pervertido y asocial se baja la cremallera de su jean barato…

FIN


¡¡¡FELIZ HALLOWEEN!!!

martes, 2 de septiembre de 2014

NIGHTMARE

NIGHTMARE
Un niño duerme en su cama, lleva un par de horas dormido. No hay nada que lo moleste o que perturbe su sueño, es feliz. Se siente protegido, no ha madurado pero se cree independiente.
Vive con su padre, es feliz. Vive con su madre, es feliz. Tiene dos hermanos, ¿Qué más se puede pedir?
Su cama es suave; fácil de conciliar el sueño. Sus cobijas, sabanas y demás están tibias, perfectas para las noches frías. Tiene la más grande fe en un Dios, uno vivo y real para él; le gusta orar, se siente seguro haciéndolo. Su novia lo quiere, sus amigos lo aprecian, sus padres lo aman, sus abuelos lo adoran y sus hermanos lo ven como un ejemplo a seguir. El niño duerme en su cama, con la tranquilidad de un bebé.  Está en un lapso profundo de sueño, siente que está solo en su habitación. Pero, está equivocado, a pesar de que solo hay una cama, solo su cuerpo está en dicha cama y no hay más cuerpos  humanos o físicos en esa habitación.
Una sombra avanza en medio de la oscuridad de la habitación, está dispuesta a llevarse el alma de aquel muchacho; se la quiere llevar hasta el último círculo del inframundo. Cada vez se acerca más y más, el ambiente se hace muy pesado y el muchacho lo nota. Abre los ojos y ve a ese espectro maldito avanzar hacia él, un escalofrió recorre su cuerpo y aterrorizado toma una bocanada de aire; está dispuesto a gritar. Pero, la sombra lo ataca, toma su alma y lo empieza a arrastrar, el joven no puede gritar, siquiera puede hablar, un sudor frio recorre su frente. Siente como el ambiente se calienta cada vez más. Está a punto de morir, su alma se consume.
Ya no tiene salvación.
Lo que él no sabe, es que, aún no ha despertado.

sábado, 26 de julio de 2014

UN TRAZO EN PAPEL.

Cierto día, quise dibujar algo. Tenia ganas de hacer algo productivo, tenia papel blanco y fino, un lápiz puntiagudo y bueno, además de un millar de ideas por resumir en un trazo en el papel.

Imaginé que yo podía ser quien y cómo yo quisiera y estar en donde y cuando quisiera, imagine un mundo paralelo, algo bastante interesante. Imaginé un lugar donde las aves eran flores y las flores volaban, un lugar en donde podía oler a un bello colibrí y perseguir a mas de un tulipán, un lugar en donde podía acariciar a más de un tiburón y pescar cientos de perros y gatos. Un mundo en donde yo era el villano, podía acabar y destruir vidas a mi gusto así como también un héroe y salvar a todos, por supuesto, después de quedarme con la chica. También era un mago; uno hábil y un poco gitano, entonces me imagine como un cavernícola, alguien que inventaba el fuego y diseñaba la rueda, luego unos años después era un faraón, un rey Tutankamon. Unos instantes después inventaba la electricidad, descubría la gravedad, un poco después estaba en un futuro muy lejano: patinetas voladoras, autos que levitaban, un parpadeo después y vivía un holocausto asqueroso. Vidas sin cuerpo, almas sin cárcel; era algo tenebroso, un poco gótico y si se puede decir, algo increíble e interesante para mi gusto.

Así que ya imagine otro mundo, otro tiempo, ahora quiero ser otra persona. Seré Adán, seré Caín, seré aire, seré mar, seré vida y seré quien yo quiera ser... tengo mi pensamiento. Perfecto, ¡ya se que dibujar! ya se como me voy a expresar; tomo el lápiz con mi mano sudada y temblorosa de la emoción, infinidad de sentimiento. Muchas emociones sin nombre recorren mi cuerpo como si de un escalofrío se tratara así que mano firme... y para mi sorpresa... ya está usada, en ella está escrito lo que acabas de leer.

FIN.

sábado, 21 de junio de 2014

WOLLEN DIE

WOLLEN DIE (QUIERO MORIR)
-Imagino que si las personas no tuvieran problemas la vida seria una porquería, imagino que si todas las personas pudieran amar la vida sería una porquería, imagino que si la vida no fuera una porquería yo seguiría viva- eran las únicas frases que estaban escritas en el epitafio de la tumba de Nicole. Pero, ¿Cómo murió? …
Unos días antes de morir Nicole tenía una buena vida, amigos por doquier y sobre todo era feliz, nunca había olvidado sus amigos de la infancia los recordaba todos desde Andrés hasta Xavier recordaba hasta a Miguel, quien estaba recluido en un manicomio; lo visitaba todos los fines de semana exactamente los sábados; de 8:00 am a 1:00 pm ella era la única familia que le quedaba a miguel, sus amigos lo habían abandonado y era huérfano después de los 15años.
Era esquizofrénico y un poco bipolar, antes de estar en el manicomio llegó a trabajar en un teatro en el que era el que encargado del telón, allí había aprendido todo tipo de gestos, actuaciones y   actitudes sin contar la infinidad de nudos para las sogas. Su teatro quedaba por la 5ª avenida giro a la derecha un par de veces luego a la izquierda, unas cuadras más y allí estaba ¨EL GRAN DRAMA¨ era el nombre del teatro, allí miguel era feliz.
Después sus padres fallecieron en un accidente de auto; una noche de lluvias terrible para conducir por una carretera vacía. En ese momento Miguel estaba en el teatro y sus padres haciendo un  pequeño viaje de fin de semana, a mitad del camino hubo un deslizamiento de tierra frente a el auto de los padres de Miguel, don Joaquín apenas pudo reaccionar; las llantas del auto se deslizaron 15 o 20 metros y al dia siguiente encontraron el auto totalmente destruido al final de un precipicio de unos 50-70 metros. Eso acabo con la vida de don Joaquín y de doña Sara y al mismo tiempo la de Miguel. Aquel muchacho no volvió al teatro, salía a las calles semidesnudo y gritando hasta quedarse totalmente afónico y a pesar que no era un riesgo para la sociedad el alcalde local de ese pequeño pueblo lo interno por su cuenta en un manicomio -por el bien de miguel- decía el a fin de cuentas tendría razón…
A Nicole no le importaba lo que dijeran de él, le caia bien y eso era lo que importaba cuando lo iba a visitar lo sacaba del manicomio por unas horas a caminar, y luego volvían, esperaban verse el mismo dia de la siguiente semana. Miguel la pasaba de maravilla con Nicole aun así le fastidiaba todos los buenos tratos que ella le daba era una sensación que ni el mismo entendió jamás, primero esa sensación se representó en una incomodidad que Miguel nunca demostró, luego en una idea y finalmente  en un sentimiento: ODIO.
En una de sus salidas de fin de semana Miguel la llevo hasta las afueras de la ciudad encontraron una casa abandonada y allí entraron.
Al entrar se miraron fijamente Nicole tenía unos lindos ojos azules y miguel unos asquerosos ojos oscuros después de un rato de ese momento tan sentimental para ambos Nicole le dijo en voz alta a Miguel:–TE AMO- el dio un suspiro; metió su mano en su bolsillo derecho de su jean barato y saco una carta que se la entrego y ella al recibir la carta rozo con su dedo índice la mano de Miguel el sintió como ella estaba fría, tenía el mismo calor de un cadáver y eso lo asusto enseguida un escalofrio recorrió todo su cuerpo y espero a que ella terminara de leer su carta que decía algo así:
 Querida Nicole: te agradezco todo lo que has hecho por mí es grato saber que tengo una amiga en el mundo pero te odio, te odio porque no me dejaste morir, te odio porque me escuchas, te odio porque te importo, te odio porque me importas, te odio porque te amo y te odio porque no me diste la oportunidad de odiar a nadie más, te odio porque me enseñaste el valor de la vida de la amistad y todas esas maricadas tal vez estas sean las últimas palabras que leas así que te daré la oportunidad de escribir tu propio epitafio.
Una lagrima fría se deslizaba por la mejilla de Nicole al levantar la mirada vio a miguel con una navaja en su mano derecha y en la izquierda sosteniendo una hoja en blanco y un lápiz entonces en ese momento él le entrego la hoja y el lápiz, ella los recibió con el mismo amor que una madre recibe a su recién nacido. En ella escribió: -Imagino que si las personas no tuvieran problemas la vida sería una porquería, imagino que si todas las personas pudieran amar la vida sería una porquería, imagino que si la vida no fuera una porquería yo seguiría viva-. Después de esto dejo caer todo al piso y cerró los ojos las primeras cinco puñaladas las sintió frías y suaves como con amor, pero sabiendo que eran enviadas por el más profundo odio.
Perdió la cuenta después de la octava puñalada y ella murió entre las 12 y las 15 de ellas Miguel lloraba pero no se detenía; al menos no hasta que se cansara, al terminar se vio cubierto de sangre y entro en pánico llamo a la policía y le explico en donde estaban, quien era, que había hecho, a quien había matado y explico lo de su epitafio.
Después de eso espero unos cuantos minutos y al escuchar las sirenas policiacas salió al lado contrario en donde estaba la policía y corrió aun cuando ya había anochecido, llovía con una fuerza torrencial dispuesta a ahogarlo por su crimen; tan atroz a alguien tan dulce. Corrió hasta llegar a ¨el gran drama¨ allí entro a pesar que estaban en plena función corrió hasta la última parte del teatro en donde nadie podía verlo. Tomo una hoja en blanco y escribió su propio epitafio luego hizo uno de sus más eficaces nudos, y se colgó dejando caer la hoja de sus manos.
Una hora después un encargado lo encontró y aviso a la policía. A Nicole todos la extrañaban y se condolían por su desgracia, en cambio a miguel nadie lo añoro ni  lo extraño,  él era un don nadie en este mundo una semana después en el cementerio local aparecía la tumba de Nicole diciendo:    
-Imagino que si las personas no tuvieran problemas la vida sería una porquería, imagino que si todas las personas pudieran amar la vida sería una porquería, imagino que si la vida no fuera una porquería yo seguiría viva-. Y después de esto sus datos y a su lado a unos dos metros otra tumba diciendo:
Miguel Batista, seguido de el epitafio elegido por el:- un don nadie del mundo real que era parte del montón-.

FIN

WARUM?

WARUM? (¿Por qué?)

Ella lo era todo para mí; su sonrisa enamoraba, su mirada daba insomnio. La quería solo para mí, tenía que ser solo mía. Ahora ella ya no está conmigo, pero, siempre será mía. Aún recuerdo la primera vez que la vi; para ese tiempo yo tenía una vida, algo digno, respetable y ella fue mi maldición; ni las drogas que consumía me habían hecho tanto daño como ella a  mí. Quería llegar a tener una relación con ella, a sus anteriores parejas las elimine, su rastro se perdió y a ellos el olvido se los llevo. Ella no era para mí y yo lo sabía, pero me negaba a aceptarlo. Lo intente todo, aun así ella me rechazaba, es increíble las locuras que se pueden hacer por amor, la hice solo mía, la asesine. Entonces su mirada, sus labios, su cabello serian para siempre míos, pero, nunca su afecto. La asesine porque la amaba, la asesine porque la odiaba, y la asesine porque la necesitaba. Ahora me estoy pudriendo en esta maldita cárcel y no lo entiendo. ¿Acaso es un crimen amar?, ¿acaso es un crimen necesitar a alguien? A pesar de todo podría decir que valió la pena…

FIN.

LA HOJA DORADA

LA HOJA DORADA 

Cierto día de marzo, un 19 para ser exacto estaba en un parque no muy lejano de mi casa. No recuerdo exactamente cuánto tiempo estuve allí, solo recuerdo que estaba caminando con las manos en los bolsillos;  ese día  tenía una camisa azul oscura y unos jeans negros, unos zapatos oscuros y mi imaginación muy lejos de aquí, apenas y me fijaba por el camino o sendero en el que iba. Tenía precaución de no tropezar con nada o con nadie, también recuerdo que estaba solo, no tenía dinero y estaba un poco desanimado y muy desconcentrado.

De repente encontré en el camino una hoja pero no era una hoja igual a las demás. Esta era diferente, demasiado diferente. Para ser franco esa hoja parecía brillar y no era de ese naranja o amarillo quemado, color que suelen tener las hojas secas, esta hoja era dorada como el oro y radiante como el sol, me sorprendí demasiado ya que cosas como esa no se encuentran todos los día. Al final opte por recogerla, a pesar de su color esa hoja era helada como el hielo y ligera como una pluma mire a mis alrededores con aquella hoja en mi mano buscando el árbol de donde venía. En conclusión, no encontré dicho árbol y seguí caminando solamente observando aquella hoja, ahora toda mi concentración estaba puesta sobre esa maldita hoja, aquel objeto que me llevaría a mi fin

Todo se hubiera podido prevenir si simplemente el despertador hubiera sonado a la hora acordada me hubiera podido levantar más temprano, de este modo hubiera logrado llegar a tiempo a la cita que me había propuesto mi novia. Si simplemente hubiera llegado a esa hora ella no me habria terminado por mi incompetencia  y si no hubiera sido por eso no estaría melancólico y deprimido caminando por un parque sin alguna ruta o rumbo fijo sino con la simple excusa de ¨Salir a dar una vuelta¨ así que, si mi despertador no se hubiera desprogramado y mi novia no me hubiera terminado, yo no estaría melancólico y triste, lo que hubiera conllevado a no haber encontrado esa maldita hoja. Bueno, en fin, tome la hoja y me dirigí hacia mi casa solo pensaba en esa hoja extraña. No había visto o escuchado sobre alguna otra hoja igual. Al llegar la deje sobre una mesa y apenas la descargue sobre el mueble, la hoja cambió de color; ahora era plateada. Yo quede anonadado. Simplemente la hoja toco aquel vidrio y se volvió plateada, en seguida llame a un amigo y le conté sobre aquella extraña hoja y lógicamente no me creyó así que le dije que viniera. En 15 minutos llegó a mi casa y antes de saludarnos le señale la hoja sobre la mesa, él dirigió su mirada hacia aquel lado y no vio nada, levante la hoja y la puse sobre la palma de mi mano. Él me dijo que no veía nada y que si se trataba de una broma que me detuviera y que no le hiciera perder tiempo y se fue sin decir nada más, apenas salió yo creí que estaba alucinando así que me dirigí a la cocina me lave la cara y tome uno dos vasos de agua luego mire la hoja y seguía ahí, para ese punto solo pensaba en que me había vuelto loco.


En fin, por algún motivo, razón o circunstancia las demás personas no la veían, era extraño no solo el hecho de una hoja dorada que cambia de color sino el que las demás personas no pudieran verla. No me rendí, salí a la calle buscando a alguien que pudiera verla tan claramente como yo, con una persona que encontrara era suficiente. Yo llevaba la hoja en la mano y a cada persona que se me atravesaba o veía le preguntaba "¿Qué tengo en la mano?" ó "mire esta hermosa hoja", era una pregunta y una frase estúpida pero si en las películas funcionaba ¿por qué en mi vida no? Ese día no encontré a nadie que pudiera verla y todos me tomaban por loco sencillamente porque lo que yo estaba haciendo no era digno de alguien normal pero así es la naturaleza humana; cuando no entienden o no comprenden algo o a alguien lo desechan y lo tildan de loco, no es rareza ni anomalía, es naturaleza humana.

Me encaminé hacia una estación de policía y les hice la misma pregunta -¿Qué tengo en la mano?- ellos me miraron con una expresión con la que claramente me manifestaban que estaba loco, no les dije nada más. Me sentí humillado y seguí mi camino. Estaba ofuscado, me senté a descansar en el pasto de un parque cercano, deje la hoja en el pasto por unos segundos y apenas la hoja toco el césped cambio de color y se volvió morada. Ahora entendía un poco más, es decir, cada vez que la hoja tocaba algo inmóvil cambiaba de color, entonces dentro de mi surgió una pregunta: si nadie más la había tocado aparte de mi, ¿será que solo yo puedo tocarla sin que cambie de color o será igual con el resto de personas? Me levante de allí dispuesto a resolver mi pregunta, la primera persona que pasó frente a mí fue una mujer embarazada la toque con la hoja sin que se diera cuenta y efectivamente cambio de color, ahora era blanca como las nubes y seguía siendo helada como el hielo la deje caer y al tocar el asfalto cambio de color y volvió a ser dorada. Cerca mío pasó una mujer con su hija, una niña de tal vez 5 o 6 años, era bonita, cachetona y bien parecida. Tenía el pelo hasta el hombro y una camisa rosada, un pantalón rojo y sus zapatos también eran rojos llevaba una muñeca en el brazo derecho y con su mano izquierda iba agarrada de la mano de su madre –que bonita hoja– luego se dirigió a su madre y le dijo –mira mami esa hoja que tiene ese niño- solo pensé en dos cosas: la primera fue que yo no era necesariamente un niño, pues ya tenía 19 y la otra cosa fue que me sorprendió mucho que aquella niña la pudiera ver había buscado toda la mañana  y no encontré a nadie y en el momento que menos esperaba ella me encontró a mí me quede pasmado entre tonto y estúpido mientras tanto la mujer siguió su camino con su hija, las busque a ambas pero parecía que hubiesen desaparecido se notaba a leguas que su madre no le había creído o  no la había visto, aun así seguí  buscando y acarreando todos los problemas que vendrían por el simple hecho de buscar a esa niña. Al final del día estaba cansado y no la encontré, me devolví a mi casa y al llegar deje la hoja en la mesita de noche de mi cuarto. No me fije en que color había cambiado simplemente me acosté a dormir sin pensar que esa sería la última vez que dormiría tranquilo y paradójicamente dormí como nunca.

Al día siguiente me levanté, desayune y me bañe. Estaba completamente listo para hacer lo mismo de siempre: nada. Era domingo, ¿que podía hacer? apenas estuve listo me senté a ver televisión como media hora, cuando termine de ver televisión eran las 8:30 am así que fui a buscar mi hoja, me traslade hacia mi cuarto y encontré la hoja precisamente donde la había dejado, me refiero a mi mesita de noche. La hoja ahora era azul, salí de mi casa a hacer lo mismo que el día anterior y buscar a alguien que la viera igual o mejor que yo.  Le preguntaba a todas las personas que veía  y todos me decían igual que yo estaba loco simplemente porque ellos no la veían, eso no me importaba, como dije, es la naturaleza humana. Fue entonces cuando algún inculto ignorante o persona problemática llamo a la policía y a un manicomio. Yo me había situado en un lugar concurrido y le preguntaba a todos los individuos a mi alrededor, despues de siete minutos de hecha la llamada llegó la policía y unos enfermeros, supe que venían por mí, eso me disgustó no porque vinieran por mi sino por lo rápido que llegaron comparando con una ambulancia. Es decir, que le dan más prioridad a un supuesto loco que a un enfermo o una persona en su lecho de muerte así que salí corriendo sin algún rumbo fijo, en seguida ellos me comenzaron a perseguir así que seguí corriendo escapando de ellos.

Tenía la hoja en mi mano y corría todo lo que podía, me aterraban los manicomios, crucé varias calles, me atravesé entre los autos, empujé a varias personas y al fin y al cabo me atraparon y me pusieron un saco de fuerza. Tenía la hoja en mi mano todavia, apenas me terminaron de poner el saco saque fuerzas de donde no tenía y salí corriendo. Esa fue una escena bastante rara; dos agentes de policía y dos enfermeros  psiquiátricos persiguiendo a un supuesto enfermo mental que tenía puesto un saco de fuerza y corría todo lo que podía, después de algunas cuadras me atraparon y en ese momento recordé aquella frase de Edgar Allan Poe "cuando un loco parece completamente sensato, es ya el momento de ponerle la camisa de fuerza" después me pusieron un sedante y me desmayé en mitad de la calle. Aún recuerdo la mirada de todos esos transeúntes que pasaban, sentían miedo y curiosidad, después de que me sedaran desperté en una habitación donde solo había un cama, un escritorio, una ventana con reja,  una puerta y una silla. Sobre esa silla, un hombre.
El nombre de aquel hombre sobre la silla junto al escritorio era Frank Callejo. Era el psicólogo principal del manicomio y me estuvo interrogando todo el día. Me preguntó casi siempre las mismas cosas pero en diferente orden y siempre llegaban a lo mismo, yo siempre le respondía con la verdad y no me creyó, al final me tomo por loco o enfermo mental.


Ya no he vuelto a ver aquella hoja desde aquel día que me atraparon, recuerdo que la tenía en la mano y cuando desperté frente al doctor tenía la misma ropa y el saco de fuerza, es decir, solo me habían transportado desde la calle al consultorio del Doctor Frank. Me quitaron el saco en determinado momento y no tenía la hoja en mi mano, después de una semana en el manicomio intenté escapar y tuve que asesinar a dos personas: al enfermero de turno y al celador. Los apuñale con un cuchillo que robé de los comedores. Intenté escapar porque era un tormento las inyecciones diarias e insultos por parte de todos, además que es insoportable convivir con este tipo de personas. Era el mismo infierno y no estaba dispuesto a soportar eso.

Logré escapar y a los dos días me atrapó la policía, creí que volvería al manicomio pero me imputaron un doble crimen de asesinato y ahora estoy en una vil prisión. Ya llevo un mes aquí y honestamente prefiero el manicomio, escuche que mañana es mi juicio, no entiendo lo que es juicio ya me encerraron en esta celda por tiempo que me deprime mencionar. Tal vez por juicio se refieren a que me imputaran otros cargos o que me daran la pena de muerte, la verdad no lo sé, en esta situacion es totalmente imposible ser positivo y pensar que todo esto pasó por aquella maldita hoja. Maldigo aquel parque, maldigo aquel 19 de marzo, me maldigo a mí mismo y maldigo el momento en que encontré aquella hoja que al final simplemente desapareció. Tal vez nunca existió. Tal vez si estoy loco. Tal vez.

Aunque honestamente nunca la vi…

Fin

CLASE NUMERO DOS

CLASE NUMERO DOS

 -Estúpido profesor, estúpido profesor- era la única frase en la que pensaba Camilo en su clase de ética y religión, al fin y al cabo, tendría un poco de razón; encerrado en un salón con cuatro paredes, un techo y un piso sucio con otros treinta jóvenes de su edad. Era realmente estresante estar en un salón así, con una ventana que solo dejaba ver los salones de la derecha y una puerta que rechinaba estruendosamente cada vez que se intentaba abrir. Unas paredes manchadas, puestos rayados y tachonado y el profesor; el típico profesor de química, matemáticas o cualquier materia realmente aburrida con sus zapatos de charol brillantes, sus medias que le llegan tal vez a 5 o 6 centímetros arriba del tobillo, su pantalón de bota recta, su cinturón de cuero, una camisa azul con líneas blancas y una corbata negra con azul, el saco gris oscuro de tal vez una o dos tallas más grande con líneas grises claras, además de su sonrisa tonta en donde resaltan los dos dientes superiores que lo hacen parecer un conejo, sus ojos cubiertos por unos lentes de contacto que hacen que se pierda el brillo de sus ojos, su cabello corto en dirección hacia su oreja derecha y su rostro con unas pecas que resaltan sus grasosos y flacidos pómulos. Otra cosa era su voz grave y molesta que busca imponer su propia ley por cualquier lado por el que pasa. Era alguien realmente insoportable.

 Su nombre era Fabián Mendoza y cuando se presentó lo hizo de esta manera: -buenos días jóvenes, yo soy educador juvenil en ética, religión y ciencias políticas; soy el profesor Fabián Ernesto Mendoza Sambrano, tengo 26 años y estoy estudiando Derecho en la Universidad Nacional- hasta ese momento dejaba a todos los presentes impresionados. Lo que nadie sabía era sobre cómo era la otra cara de la moneda; en realidad este sujeto era un fracasado, estudio la carrera más barata que encontró y al no poder trabajar en una empresa importante decidió ser educador. Vivía con su madre, prácticamente ella lo mantenía. Doña Flor trabajaba tiempo completo para mantener su hogar pues su hijo solo ganaba un mínimo y no hacía nada, simplemente llegaba a su casa y se recostaba en el sofá a ver televisión y allí duraba tardes enteras. Mientras tanto su madre se partía la espalda trabajando como una mula, literalmente, para mantener a su fracasado hijo y el empleo de aquella luchadora mujer no vale la pena describir, ya que ella era semianalfabeta y no hay muchos empleos para personas como ella. 

En fin, volviendo al salón –estúpido profesor- era lo único que rondaba en la cabeza de Camilo faltando 15 minutos para que se acabara esa clase y al fin pudiera salir a su descanso, Camilo duro viendo el reloj de pared durante 10 minutos sin pensar nada más en lo intolerante y a la vez insoportable que era su profesor. –Jóvenes -dijo al fin su docente en voz alta- Entréguenme la tarea que les deje el día de ayer y el trabajo de hoy–. Hubo un espacio de silencio entre el profesor y los alumnos y de repente todos los estudiantes comenzaron a reprochar la orden del profesor con cosas como la tarea estaba muy larga, ayer no vine, faltan cinco minutos para salir y cosas por el estilo. El maestro se puso de pie y con el mismo tono de voz de antes les dijo: - los que no la quieran entregar fácil, pierdan el periodo y ya. Los que la vayan a entregar me hacen una fila a mi lado izquierdo, el resto puede salir- quince segundos después todo el salón estaba en una fila a la izquierda del profesor, unos con cuaderno en mano y otros con la excusa medica correspondiente. 

Después de 10 minutos de acabada la clase todo el salón ya estaba en el recreo, este tiempo era el tormento de Camilo. Todo comenzó la primera semana de clases. Sus compañeros de salón le vieron cara de bobo y lo golpeaban, lo humillaban y sus profesores en vez de apoyarlo o defenderlo lo veían como un estorbo y estaban totalmente seguros de que Camilo nunca tendría futuro. Camilo vivía con su padre pues su madre había muerto al momento de dar a luz así que su padre siempre lo culpó de todas las cosas que pasaban en la casa, de las deudas de la familia, de su bajo rendimiento escolar, de la muerte de su esposa, del trabajo que tenía, de los problemas sociales, económicos y laborales que el sufría y un millar de cosas más. Camilo sufría bastante por estas cosas y casi siempre estaba de mal humor; él era un muchacho bastante delgado se podría decir que se parecía más a un pitillo que a un adolescente, era pálido, tenía el cabello corto, los ojos pequeños de tanto llorar y unas horribles ojeras por no dormir, además de eso pesaba menos de lo normal. No era para nada musculoso, era un poco tonto, torpe y lento en muchas cosas, todo esto debido a los rechazos y desprecios de los que por tantos años habia sido victima. Él le caía mal a 29 compañeros de clase, el otro, era él. 

Al salir al recreo Camilo no tenía esperanzas de que ese día fuera diferente a los demás, ya conocía la rutina de memoria: salía de clase, afuera junto a la puerta recostado contra la pared lo esperaba Alex; el fortachón del 7b junto con otros dos perdedores obviamente amigos de él, apenas Alex lo distinguía se le acercaba y le pedía el dinero de su comida. Si no se lo daba lo golpeaban entre los tres y le robaban el dinero de todas formas, si no traía lo golpeaban y en las pocas pero repetidas veces en las que camilo le entrego su dinero a Alex sin problema, Alex por su parte lo humillaba y lo excluía de todo, ante esta situación Camilo reiteradas veces se quejaba con los profesores y ellos le contestaban: Sus problemas los resuelven ustedes solos, yo no tengo porque meterme en sus asuntos. Esta respuesta decepcionaba a Camilo. Así que aparte de las discusiones con sus maestros, sus encuentros con Alex y la exclusión de cualquier grupo, los cuales no lo dejaban jugar nada que estuviera relacionado con ellos así que no tenía otra opción más que quedarse solo todos los descansos. 

Esta situación lo fastidiaba y lo hacía sentir mal. Nadie en su familia su colegio o su barrio conocía sus sentimientos y emociones, él solo pensaba en morir, deseaba morir para acabar de una vez por todas todos esos tormentos. Él imaginaba quien más estaría pasando por su misma situación. Le pedía perdón a Dios por lo que iba a hacer a final del día, Camilo espero las 6 horas restantes entre unos profesores peores otros no tan buenos, en fin a las 3:00 pm, se dirigía hacia su casa que quedaba a pocas cuadras de su colegio, caminaba a pasos cortos y lentos; buscaba razones y reflexionaba respecto a lo que haría al llegar a su casa llego a su barrio ahí recordó todo lo que le había sucedido.

Para entrar a su casa lo hizo despacio y en silencio, al observar la sala se logró dar cuenta que su padre estaba dormido en el sofá totalmente borracho, no tenía puesto el uniforme de policía y tenía unos bóxer negros con una camiseta blanca, tenía la boca abierta y babeaba demasiado. En la mesa de centro tenía 6 botellas de alcohol vacías y otra a la mitad, su arma, unos billetes, sus documentos y algunas colillas de cigarrillo. Camilo no le presto mucha atención a todo eso, en cambio se dirigió a su cuarto, tiro su maleta sobre su cama fue a la sala y cogió una de las cosas de su padre al instante regresó a su cuarto, se sentó sobre su cama. Sujetó firmemente la pertenencia de su padre, se la metió en la boca con su mano empapada de sudor y algunas lágrimas que rodaban por su mejilla posteriormente tiro del gatillo, se escuchó un disparo, su padre se despierta conmocionado y se da cuenta que su revolver no está sobre la mesa.  

FIN.