martes, 1 de diciembre de 2015

NEEDLES

NEEDLES


A veces siento que yo trate de mostrarle mi mundo a la persona equivocada. Ella no quería conocerlo o tal vez si, o tal vez no, no se… Tal vez a su vida llego un mundo con más libertad, con más dinero, con más inteligencia. Tal vez llegó alguien más atractivo, más interesante, más carismático, más gracioso, alguien mejor que yo. En fin, ahora solo hubiera querido que ella me escuchara, que se enterara de  todo lo que pienso y siento por ella, quisiera que ella entendiera que adoro su sonrisa, que adoro su mirada, que adoro su voz, que me fascinaban nuestras conversaciones en las noches  hasta tarde, que me fascinaba cuando me decía que le agradaba nuestra conversación, quisiera que ella entendiera que mi manera de mirarla solo se compara a la manera en que un ciego miraría el mundo por primera vez, quisiera que ella se enterara que mi manera de escucharla y entenderla solo se compararía a la primera vez que un sordo escucharía el sonido de la naturaleza, quisiera que ella supiera que mi deseo de quedarme con ella solo se podría comparar al deseo de vivir de una persona agonizante. Quisiera que ella supiera que si ella me llamaba loco, me enamoraba. Si ella me llamaba bebe, me enamoraba. Si ella me llamaba amor, me enamoraba. Si ella me llamaba cariño, me enamoraba. Que no importaba de la manera en que ella me llamara porque, de todas formas me enamoraba. Quisiera que... A la mierda todo, estoy cansado de ella, estoy cansado de ver sus ojos en la tardes y que me gusten cada vez más, estoy cansado de que lo mejor de mi día sea ella, estoy cansado de siempre esperar algo de ella, ya sea un  saludo, una llamada o que simplemente ese “en línea” se convierta en un  “escribiendo”... A la mierda todo, pero no ella.

Ahora solo pienso si ella  está o estuvo con alguien más, solo pienso si ese alguien disfruta como yo cada momento que logra pasar con ella, solo me pregunto:  ¿Se habrá fijado en su sonrisa? ¿En la curvatura de sus labios cuando ella te dice hola y cuando te dice adiós? ¿Se habrá fijado en que no le gustan los silencios y las conversaciones vacías? ¿Se habrá fijado en su extraño acento? ¿Se habrá fijado en su increíble capacidad para recordar voces y nombres? ¿Se habrá fijado en su indiferencia cuando algo o alguien como yo no le importa? Me pregunto si él se dio cuenta de la suavidad de su voz, de la ternura y la delicadeza con la que ella pronuncia cada una de sus palabras, ¿Se habrá dado cuenta de ese brillo en sus ojos? Espero que esa persona cuando la vea a ella a los ojos, se sienta tranquilo, feliz, sin problemas, que todo va a mejorar y eso, solo es viendo sus ojos. Quiero saber si esa persona sintió rabia cuando algún degenerado le grito algún piropo en la calle, cuando la irrespetaban ya sea sus amigos o su familia o hasta algún desconocido, la verdad no sé qué quiero exactamente... A la mierda con ese tipo.

Si ella es feliz con él, no seré feliz yo; yo quería que ella fuera feliz conmigo pero ya no importa, es feliz con él y me alegro por ella supongo. Solo espero que ese muchacho disfrute tanto como yo el beso de saludo porque era un beso que decía -Déjame escucharte- y que disfrute tanto aquel beso de despedida, que decía -Me gustó escucharte-. Quiero que ese muchacho sienta la suavidad de sus mejillas, la ternura de sus labios, la sinceridad de sus ojos.  Quiero saber si ese muchacho se preocupa por hacer los momentos perfectos, por hacerlos inolvidables. Quiero saber si él también intenta caminar al ritmo de ella para no ir ni delante de ella para no equivocarse cuando trate de guiarla, ni que vaya detrás de ella porque pudiera no seguirla. Quiero saber si él se preocupa por hacer esos momentos perfectos. Quiero saber si él se preocupa por decirle cosas bonitas y que más que decirlas las sienta. Quiero saber si el realmente extraña su compañía cuando ella se va. Quiero saber si él sabe reconocer en su mirada o en su voz o en su manera de escribir o de caminar o de tratar a las demás persona cuando algo anda mal. Quiero saber si ese muchacho sabría reconocer su voz entre un millón de voces. Quiero saber si ese muchacho le daría a ella todo el amor y el cariño que ella se merece. Quiero saber si ese muchacho le trata constantemente de hablar, si trata constantemente de conocerla. Quiero saber si él también se entristece un poco cuando ella no le escribe, si el sufre cuando ella sufre, si el ríe cuando ella ríe, si el sueña cuando ella sueña. Quiero saber si él logra sacar el lado cursi de ella. Quiero saber si ese muchacho tiembla de la emoción y los nervios cuando ella le da un detalle tal como lo es su sonrisa. Quiero saber si ese muchacho se vuelve insoportable en preguntarle ¿Cómo estuvo tu día?, ¿Cómo sigue la relación con tu padre?, ¿Cuándo fue la última vez que viste a tu madre?, ¿Arreglaste tus problemas con tus amigos? Quiero saber si ese muchacho la piensa todo el tiempo y mientras la piensa la llama o habla con ella o la busca y quiero saber si a ella le agrada su compañía. Quiero saber si ella lo quiere. Quiero saber si ella le cuenta sus problemas, sus sueños y esperanzas, si ella le cuenta esas cosas que a nadie le interesa o esas cosas que son muy aburridas, excepto si te las cuenta a ti, escucharla a ella hablando cualquier cosa hace que esa cosa cualquiera se vuelva  la cosa cualquiera más importante del universo por la única razón en que ella te lo cuente o que ella tenga la confianza en ti para contártela. Quiero saber si el también sueña con volver a verla, a escucharla,  a sentirla. Quiero saber si el también sueña con volver a tocar sus manos, a ver sus ojos, a oler su cabello, a sentir sus labios, a disfrutar su sonrisa, a escuchar su voz, a tocar su piel… Quiero saber si a él también le gusta la simple sensación de estar con ella, quisiera… más que saber, quisiera que el disfrute realmente la sensación que ella produce al hablar, al mirar, al sentir, al abrazar, al respirar, al gritar, al reír, al susurrar. Quisiera que ese muchacho realmente se esfuerce por hacer para ella cada momento perfecto… o no, más que perfecto, que lo haga para ella especial e inolvidable. Pues si yo tuviera la oportunidad que tiene ese muchacho lo haría… o bueno, la oportunidad que ese muchacho tenia…

 Ya estoy harto del mundo, estoy harto de mí, de mis libros, de mi apartamento, de mi vida, de mi ciudad, de ella, de todo…

Ya hora solo debo esperar… y espero en mi habitación, sentado en el suelo recostado contra la fría pared con una aguja en mi brazo, con un cigarrillo en mi mano y con ocho botellas de alcohol en el suelo de la habitación, no sé si son ocho porque son las que necesitaba o tal vez son ocho porque quise contar una por cada mes desde que quise empezar a conocerla. Solo debo esperar a que la muerte haga lo suyo o que llegue un puñado de hombres golpeando violentamente mi puerta y gritándome. Solo debo esperar que ese puñado de hombres imaginarios o no, me reclamen y me pregunten: ¿Por qué la saque de mi vida?, ¿Por qué la aleje de mi existencia?, ¿Por qué se la quite a ese muchacho?  Ojala ese muchacho la hubiera podido hacer tan feliz como yo quería hacerla a ella. Solo debo esperar que ese puñado de hombres venga a golpearme y a gritarme, y seguramente a encerrarme.

Solo debo esperar que ese puñado de hombres venga  a reclamarme por haberla asesinado.


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