A veces siento que yo trate de mostrarle mi
mundo a la persona equivocada. Ella no quería conocerlo o tal vez si, o tal vez
no, no se… Tal vez a su vida llego un mundo con más libertad, con más dinero,
con más inteligencia. Tal vez llegó alguien más atractivo, más interesante, más
carismático, más gracioso, alguien mejor que yo. En fin, ahora solo hubiera
querido que ella me escuchara, que se enterara de todo lo que pienso y siento por ella,
quisiera que ella entendiera que adoro su sonrisa, que adoro su mirada, que
adoro su voz, que me fascinaban nuestras conversaciones en las noches hasta tarde, que me fascinaba cuando me decía
que le agradaba nuestra conversación, quisiera que ella entendiera que mi
manera de mirarla solo se compara a la manera en que un ciego miraría el mundo
por primera vez, quisiera que ella se enterara que mi manera de escucharla y
entenderla solo se compararía a la primera vez que un sordo escucharía el
sonido de la naturaleza, quisiera que ella supiera que mi deseo de quedarme con
ella solo se podría comparar al deseo de vivir de una persona agonizante.
Quisiera que ella supiera que si ella me llamaba loco, me enamoraba. Si ella me
llamaba bebe, me enamoraba. Si ella me llamaba amor, me enamoraba. Si ella me
llamaba cariño, me enamoraba. Que no importaba de la manera en que ella me
llamara porque, de todas formas me enamoraba. Quisiera que... A la mierda todo,
estoy cansado de ella, estoy cansado de ver sus ojos en la tardes y que me
gusten cada vez más, estoy cansado de que lo mejor de mi día sea ella, estoy
cansado de siempre esperar algo de ella, ya sea un saludo, una llamada o que simplemente ese “en
línea” se convierta en un “escribiendo”...
A la mierda todo, pero no ella.
Ahora solo pienso si ella está o estuvo con alguien más, solo pienso si
ese alguien disfruta como yo cada momento que logra pasar con ella, solo me
pregunto: ¿Se habrá fijado en su
sonrisa? ¿En la curvatura de sus labios cuando ella te dice hola y cuando te
dice adiós? ¿Se habrá fijado en que no le gustan los silencios y las
conversaciones vacías? ¿Se habrá fijado en su extraño acento? ¿Se habrá fijado
en su increíble capacidad para recordar voces y nombres? ¿Se habrá fijado en su
indiferencia cuando algo o alguien como yo no le importa? Me pregunto si él se
dio cuenta de la suavidad de su voz, de la ternura y la delicadeza con la que
ella pronuncia cada una de sus palabras, ¿Se habrá dado cuenta de ese brillo en
sus ojos? Espero que esa persona cuando la vea a ella a los ojos, se sienta
tranquilo, feliz, sin problemas, que todo va a mejorar y eso, solo es viendo
sus ojos. Quiero saber si esa persona sintió rabia cuando algún degenerado le grito
algún piropo en la calle, cuando la irrespetaban ya sea sus amigos o su familia
o hasta algún desconocido, la verdad no sé qué quiero exactamente... A la
mierda con ese tipo.
Si ella es feliz con él, no seré feliz yo; yo
quería que ella fuera feliz conmigo pero ya no importa, es feliz con él y me
alegro por ella supongo. Solo espero que ese muchacho disfrute tanto como yo el
beso de saludo porque era un beso que decía -Déjame escucharte- y que disfrute
tanto aquel beso de despedida, que decía -Me gustó escucharte-. Quiero que ese
muchacho sienta la suavidad de sus mejillas, la ternura de sus labios, la
sinceridad de sus ojos. Quiero saber si
ese muchacho se preocupa por hacer los momentos perfectos, por hacerlos
inolvidables. Quiero saber si él también intenta caminar al ritmo de ella para
no ir ni delante de ella para no equivocarse cuando trate de guiarla, ni que
vaya detrás de ella porque pudiera no seguirla. Quiero saber si él se preocupa
por hacer esos momentos perfectos. Quiero saber si él se preocupa por decirle
cosas bonitas y que más que decirlas las sienta. Quiero saber si el realmente
extraña su compañía cuando ella se va. Quiero saber si él sabe reconocer en su
mirada o en su voz o en su manera de escribir o de caminar o de tratar a las
demás persona cuando algo anda mal. Quiero saber si ese muchacho sabría
reconocer su voz entre un millón de voces. Quiero saber si ese muchacho le daría
a ella todo el amor y el cariño que ella se merece. Quiero saber si ese
muchacho le trata constantemente de hablar, si trata constantemente de
conocerla. Quiero saber si él también se entristece un poco cuando ella no le
escribe, si el sufre cuando ella sufre, si el ríe cuando ella ríe, si el sueña
cuando ella sueña. Quiero saber si él logra sacar el lado cursi de ella. Quiero
saber si ese muchacho tiembla de la emoción y los nervios cuando ella le da un
detalle tal como lo es su sonrisa. Quiero saber si ese muchacho se vuelve
insoportable en preguntarle ¿Cómo estuvo tu día?, ¿Cómo sigue la relación con tu
padre?, ¿Cuándo fue la última vez que viste a tu madre?, ¿Arreglaste tus
problemas con tus amigos? Quiero saber si ese muchacho la piensa todo el tiempo
y mientras la piensa la llama o habla con ella o la busca y quiero saber si a
ella le agrada su compañía. Quiero saber si ella lo quiere. Quiero saber si
ella le cuenta sus problemas, sus sueños y esperanzas, si ella le cuenta esas
cosas que a nadie le interesa o esas cosas que son muy aburridas, excepto si te
las cuenta a ti, escucharla a ella hablando cualquier cosa hace que esa cosa
cualquiera se vuelva la cosa cualquiera más
importante del universo por la única razón en que ella te lo cuente o que ella
tenga la confianza en ti para contártela. Quiero saber si el también sueña con
volver a verla, a escucharla, a sentirla.
Quiero saber si el también sueña con volver a tocar sus manos, a ver sus ojos, a
oler su cabello, a sentir sus labios, a disfrutar su sonrisa, a escuchar su
voz, a tocar su piel… Quiero saber si a él también le gusta la simple sensación
de estar con ella, quisiera… más que saber, quisiera que el disfrute realmente
la sensación que ella produce al hablar, al mirar, al sentir, al abrazar, al
respirar, al gritar, al reír, al susurrar. Quisiera que ese muchacho realmente
se esfuerce por hacer para ella cada momento perfecto… o no, más que perfecto,
que lo haga para ella especial e inolvidable. Pues si yo tuviera la oportunidad
que tiene ese muchacho lo haría… o bueno, la oportunidad que ese muchacho tenia…
Ya
estoy harto del mundo, estoy harto de mí, de mis libros, de mi apartamento, de
mi vida, de mi ciudad, de ella, de todo…
Ya hora solo debo esperar… y espero en mi
habitación, sentado en el suelo recostado contra la fría pared con una aguja en
mi brazo, con un cigarrillo en mi mano y con ocho botellas de alcohol en el suelo
de la habitación, no sé si son ocho porque son las que necesitaba o tal vez son
ocho porque quise contar una por cada mes desde que quise empezar a conocerla.
Solo debo esperar a que la muerte haga lo suyo o que llegue un puñado de hombres
golpeando violentamente mi puerta y gritándome. Solo debo esperar que ese
puñado de hombres imaginarios o no, me reclamen y me pregunten: ¿Por qué la
saque de mi vida?, ¿Por qué la aleje de mi existencia?, ¿Por qué se la quite a
ese muchacho? Ojala ese muchacho la hubiera
podido hacer tan feliz como yo quería hacerla a ella. Solo debo esperar que ese
puñado de hombres venga a golpearme y a gritarme, y seguramente a encerrarme.
Solo debo esperar que ese puñado de hombres
venga a reclamarme por haberla
asesinado.
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